El vecino que baje la música. El jefe que trabaje sábado y domingo. La mujer del metro dándome chatarra. Mi nevera, como mi cuenta coriente, vacía. El problema no es que la gente sea infeliz. Sino que se empeñan en que los demás también lo sean.
El vecino que baje la música. El jefe que trabaje sábado y domingo. La mujer del metro dándome chatarra. Mi nevera, como mi cuenta coriente, vacía. El problema no es que la gente sea infeliz. Sino que se empeñan en que los demás también lo sean.
Junio 14, 2009 a las 6:29 pm |
jajaja…es verdad ni viven ni dejan vivir!!! XD