Hace dos días que la luna está gigante y esplendorosa. Debe ser por las noches blancas o por algún efecto lumínico, pero anoche brillaba como un sol anémico. Hoy he salido por la noche a ver los puentes abiertos, los semáforos al revés…es como una metáfora del desorden general que hay en esta ciudad.
He visto la luna y he callejeado buscándola. Pero se ocultaba tras los edificios y me obligaba a cambiar mi recorrido. Así me he metido por calles bastante inhóspitas. Un coche de policía ha pasado lentamente cerca de mí. He imaginado la situación…dos policías preguntándome a las tres de la madrugada que adónde voy…”estoy buscando la luna“…
Junio 18, 2009 a las 1:56 pm |
La verdad es ke yo tambien cuando era pequena y me sentada en el coche detras mientras mi padre conducia por la noche me quedaba mirando la luna durante todo el trayecto …era como si me persiguiera